Lleva un par que ya hayas probado
Elige la talla en la tabla de la marca y pruébalo con tu calzado antes de la ruta: el talón en su sitio, los dedos sin arrugas y la caña por encima del borde. Estrenar calcetín en una ruta larga es la mejor manera de acabar con ampollas.
Elige según lo que más te importe
¿Necesitas un calcetín sin lana? Usa la lista de calcetines sin lana. ¿Día de calor? Un calcetín ligero y bajo. ¿Frío o humedad? Un calcetín más grueso y de caña más alta. Si no, el calcetín que mejor se ajusta a tu calzado es el bueno.
Lleva un par de recambio cuando tenga sentido
Un par de recambio pesa muy poco. Llévalo si esperas senderos mojados, vadeos o un día largo, y guárdalo en una bolsa para que siga seco.
Reserva el recambio para lo que es
Si es tu par seco para cambiarte, no lo uses como segundo par para caminar a mitad de ruta. Cámbiatelo cuando tengas los pies empapados o algo te roce.
Después, lávalo como indica el fabricante
Dale la vuelta al par y sigue las instrucciones del fabricante: algunos calcetines de merino admiten secadora a baja temperatura y otros hay que secarlos en plano. Las instrucciones de lavado de cada modelo recogen las de cada uno.
Si algo empieza a rozar, para pronto: la guía para evitar ampollas te dice qué hacer.